Seis años acompañando a la industria venezolana.
Alimentos, manufactura, agroindustria y química. Industrias distintas con un mismo desafío: decidir a tiempo y con la información correcta.
Empresas que confiaron en nosotros.
Cuatro meses, del Excel disperso al control semanal.
Un fabricante de salsas y emulsiones sano y en crecimiento. La información existía, pero vivía repartida en archivos que nadie podía cruzar. Así fue el recorrido.
Ordenar
Cada área llevaba sus datos a su manera. Los unificamos en cuatro plantillas estándar: producción, facturación, clientes y artículos.
Ver lo enterrado
Al cruzar precio contra costo aparecieron 207 ventas por debajo del costo de producción y dos productos con margen negativo sostenido.
Decidir con datos
Varios reportes a la semana comparan precio real, costo y lista, producto por producto y cliente por cliente. La dirección ajustó precios y condiciones.
Sostenerlo
El tablero sigue activo cada semana. Lo que se corrige una vez no vuelve a ocultarse, porque ahora se mide.
El sistema también avisa cuando algo retrocede
Meses después, las ventas bajo costo volvieron a subir por dos clientes con precios desactualizados. La alerta salió ese mismo día, con los responsables identificados. Un tablero que solo trae buenas noticias no sirve para dirigir.
Comparación del trimestre con el servicio activo contra el trimestre anterior. Por acuerdo de confidencialidad no se divulgan cifras de facturación, costos, precios ni cartera de clientes.
¿Cuánto margen se le está escapando ahora mismo?
Escríbanos y se lo contestamos con sus datos.